Artrosis: qué es, signos, síntomas, causas, tipos, tratamiento, cura

Descripción de la artrosis

¿Qué es la artrosis?

artrosisLa artrosis es una enfermedad de las articulaciones que provoca la degradación del cartílago, la proliferación ósea y la formación de quistes en los huesos. El cartílago es un tejido firme, pero flexible, que permite a las articulaciones deslizarse fácilmente al hacer los movimientos. Se trata de un tejido conjuntivo resistente que recubre y protege las extremidades óseas de las articulaciones. Aunque la artrosis puede perjudicar a todas las articulaciones del cuerpo, la mayoría de las veces son caderas, rodillas, manos, pies y columna vertebral, los más afectados.

¿Quiénes son mas propensos a sufrir la artrosis?

Las estadísticas indican que hombres y mujeres la padecen en la misma proporción.

¿Cuándo aparece la artrosis?

La artrosis habitualmente aparece después de los cuarenta y cinco años de edad, aunque también puede aparecer antes, hasta podemos encontrarla en la columna vertebral de algunos adolescentes. Después de la menopausia, las mujeres tienden a sufrir problemas más importantes y más complicados.

¿La artrosis tiene cura?

No disponemos de medios de curación contra la artrosis aunque los investigadores comienzan a comprender los mecanismos de esta enfermedad, lo que debería llevarnos a nuevos tratamientos. Los tratamientos actuales están orientados a paliar el dolor, a aligerar el peso sobre las articulaciones afectadas y al desarrollo de los músculos que sostienen las articulaciones. Los tratamientos experimentales intentan disminuir la progresión de la afección y aumentar la movilidad y la flexibilidad de las articulaciones.

Causas de la artrosis

Cuando te mueves o ejerces una presión sobre una articulación, el cartílago desempeña el papel de un amortiguador que permite a las extremidades de los huesos deslizarse unos contra otros en la cavidad articular. El cartílago no posee células nerviosas y no puede sentir el dolor. En la artrosis, el cartílago articular se deteriora progresivamente lo que favorece la fricción de unos huesos contra otros, causando el dolor y la inflamación. No se trata de desgaste, sino de un proceso en el cual participan las células y las proteínas del hueso y del cartílago.
Cuando la afección evoluciona la articulación tiende a deformarse y pequeños excrecimientos pueden desarrollarse sobre la articulación. Pequeños, irregulares, óseos, a veces son apodados “picos de papagayo”.

Es también posible encontrar fragmentos de cartílago, o de hueso, dentro de la articulación. Su presencia puede provocar dolor e hinchazón perjudicando la movilidad de la articulación.

Factores de riesgo

Aunque no conocemos la causa exacta de la artrosis. Los investigadores piensan que ciertos factores la ponen en marcha:
· La edad.
· Los genes, los antecedentes familiares.
· La obesidad.
· Las lesiones repetidas en una articulación como consecuencia de la práctica de un deporte o de un trabajo.
· La artritis.

La edad

el cartílago se gasta con el tiempo. Así como lo demuestran las radiografías, a partir de 65 años, el 80 % – 90 % de la población padece de artrosis, aunque sufra los síntomas un porcentaje más pequeño de personas.

Los genes

Los investigadores piensan que la artrosis es transmitida de generación en generación, mientras que los síntomas sólo aparecen cuando las personas son de edad media.

El exceso de peso

Un exceso de peso ejerce un estrés sobre las articulaciones sustentadoras de las caderas y de las rodillas, aumentando el deterioro del cartílago. Se trata del más importante factor de riesgo para la artrosis que afecta con más fuerza a las articulaciones de las caderas, piernas y pie.

Lesiones

Los traumatismos articulares pueden dañar el cartílago y producir la artrosis. Es a menudo una causa de artrosis para las personas más jóvenes.

Otros tipos de artritis

Por ejemplo, la artritis reumatoide también puede dañar las articulaciones y provocar artrosis.

Signos y síntomas de la artrosis

artrosis sintomasHe aquí algunos de los síntomas de la artrosis:
· Un dolor sordo y profundo. El dolor puede persistir incluso en el descanso.
· Una rigidez articular pasajera después del descanso.
· Un aumento del tamaño de las articulaciones.
· Un ruido cuando la articulación se mueve.
· Una pérdida de flexibilidad articular.
· Dolor acompañado por una rigidez del cuello y de la espalda.

Complicaciones

Las articulaciones sustentadoras como las caderas, rodillas y pies, son más susceptibles de padecer artrosis. Es importante anotar que un gran número de personas que padecen artrosis no experimientan ningún síntoma.

Diagnóstico de la artrosis

¿Cómo se diagnostica la artrosis? La inmensa mayoría de los médicos utilizan varios métodos para diagnosticar la artrosis, particularmente:

· Un interrogatorio que permite obtener la descripción de los síntomas, su aparición y su influencia sobre la vida cotidiana.
· Un examen físico de las articulaciones afectadas, con una evaluación de la flexibilidad, movilidad y deformidad.
· Un análisis radiológico de las articulaciones para identificar la pérdida de cartílago, las lesiones óseas y la presencia de osteoporosis. En algunos casos, los médicos pueden pedirte una IRM.
· Un análisis del líquido que lubrica la articulación afectada por aspiración del líquido articular.
· Análisis de sangre con el fin de eliminar otras causas de problemas articulares.
· Salientes óseos en las articulaciones medianas (llamados nodosités de Bouchard) y articulaciones distales (llamadas nodosités de Heberden) dedos.

Tratamiento de la artrosis y prevención

Los tratamientos son: fisioterapia para mejorar la movilidad y la flexibilidad, medicinas para encargarse del dolor y cirugía.
Comenta con tu fisioterapeuta sobre qué usar en los desplazamientos de la vida cotidiana.
Las medicinas de venta libre pueden bastar para tratar el dolor y la inflamación en los síntomas más ligeros, pero las medicinas con receta médica son necesarias para el alivio de los síntomas más graves.

He aquí algunos medicinas corrientemente utilizados contra la artrosis:
· Acetaminofeno, atenúa el dolor de ligero a moderado.
· AIN, como el ibuprofeno y el naproxeno, disminuyen el dolor y la hinchazón.
· Medicinas tópicas como las lociones de diclofenaco o de capsaicina, pueden revelarse útiles contra dolores muy ligeros o para complementar la acción de otras medicinas.
· La codeína puede servir para tratar los dolores (a corto plazo) intensos y agudos.
· La cortisona, inyectada directamente dentro de la articulación, puede aliviar el dolor y la inflamación.
· Ciertas inyecciones dentro de las articulaciones sirven para atenuar el dolor y para mejorar la movilidad, pero su utilidad no tiene la aprobación de todos.
· El condroitina y el glucosamine han sido utilizados con éxito para ciertas personas, aunque varios importantes estudios no hayan podido demostrar su utilidad.

La cirugía puede representar una opción si una articulación está particularmente dañada o genera síntomas graves. Diferentes tipos de opciones quirúrgicas están disponibles, particularmente la sustitución de articulaciones, la artroscopia (una intervención por la cual un pequeño tubo flexible es introducido en la articulación para efectuar la intervención quirúrgica), la reparación de una deformidad ósea, la reconstrucción de la articulación o la fusión ósea. Las articulaciones susceptibles de sufrir tales intervenciones son las rodillas, las caderas, los hombros y ciertas articulaciones de las manos y pies.

Tratamiento de la artrosis de cadera y rodilla

Para las personas afectadas por las artrosis de cadera y rodilla que se fue deteriorando  hasta dejarles inválidos, la cirugía de sustitución de las articulaciones es eficaz y representa una opción de tratamiento asociada con un riesgo razonablemente débil a cualquier edad. Las personas pueden tener un nivel casi normal de actividad después de la recuperación. Si pretendes pasar por una cirugía de sustitución de una articulación, pídele a tu médico hablar sobre riesgos y ventajas.

Tratamiento natural

Es posible evitar numerosos casos de artrosis manteniendo un peso saludable. Un excedente de peso puede ejercer un estrés sobre las articulaciones sustentadoras como las rodillas o caderas y aumentar el desgaste del cartílago. Protege tus articulaciones contra las lesiones. Pequeños traumatismos, pero repetidos, provocados por una posición de rodillas, de cuclillas u otras posiciones que ejercen un estrés sobre la articulación de la rodilla, pueden provocar un deterioro del cartílago. El ejercicio físico puede ayudar a reducir el dolor y la rigidez de las articulaciones. Comenta con tu fisioterapeuta qué ejercicios pueden serte beneficiosos.
La aparición de artrosis es más frecuente en las personas que llevaron un modo de vida muy activo. Para la mayoría de ellos, el riesgo de esta complicación está compensado por su pasión deportiva.

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