Cómo evitar que mi bebé se chupe el dedo: significado, consecuencias

Cómo evitar que mi bebé se chupe el dedo

Cómo evitar que mi bebé se chupe el dedo

Cómo evitar que mi bebé se chupe el dedo

Te mostraré algunos consejos sobre cómo evitar que tu bebé se chupe el dedo y que podrás utilizar si tienes esa preocupación.

¿Qué significa que un bebé se chupe el dedo?

Es natural que durante los dos primeros años de vida los niños se succionen los dedos, les sirve como método de relajación. Les funciona como una especie de ritual para el sueño, entretenerse en momentos de aburrimiento o, sencillamente, para tranquilizar sus nervios. Sin embargo, si la práctica perdura más allá del tiempo normal indicado, debes tomar medidas que eviten complicaciones en el futuro.

A nivel psicológico, el bebé que se chupa el dedo suele hacerlo porque generalmente necesita de contacto corporal y emocional.

Consecuencias de que un bebé se chupe el dedo

La presión del dedo, generalmente el pulgar, en el paladar del niño puede deformar su boca además de causarle problemas de infección. Del mismo modo, puede desarrollarse el paladar ojival también conocido como paladar abombado hacia arriba, que reduce el espacio de las fosas nasales y acarrea problemas respiratorios. De igual forma, puede producir el síndrome de la lengua plana, situación que genera dificultad para pronunciar las letras “r” y “s”. Tampoco olvides la cantidad de bacterias que puede tener un dedo. Realmente es un factor de riesgo que no debe ser tomado a la ligera puesto que puede traer complicaciones.

Cuando los dientes han salido es el momento propicio para empezar a poner en práctica las recomendaciones que te daré en este post. Después de los dos años de edad del niño, puedes notar que los dientes superiores no se unen a los inferiores cuando cierra la boca. Puede ser debido a haber tenido el dedo introducido allí.

Después que salen las muelas y los incisivos, por lo general, también lo hacen los colmillos. Es ahora cuando debes poner manos al asunto. Eso sí, debes tener claro que esta conducta es completamente normal y natural en los primeros veinticuatro meses de vida del niño. Debes ir poco a poco y con mucha paciencia para lograr el objetivo.

Trucos útiles para evitar que tu bebé se chupe el dedo

Una de las maneras más efectivas para evitar que el bebé se chupe el dedo es utilizar el factor de la distracción. En la mayoría de los casos, los niños adquieren esta conducta en momentos de aburrimiento. Por ello, deberá tener siempre un juguete cerca para mantener sus manos ocupadas.  Si por el contrario, el niño relaciona la succión de su dedo con el acto del sueño, debes introducir otros elementos de conciliación. Por ejemplo, colócale en su cama un peluche que pueda abrazar o incluso una leve música de cuna que armonice estos momentos.

También puedes utilizar el tradicional método de colocar alguna sustancia incómoda al gusto en uno de sus dedos. Debes utilizarlo como última opción. Te lo recomiendo en menor medida. No es la idea que el bebé deba pasar por experiencias poco agradables para poder solucionar este inconveniente. Lo que puedes hacer es colocarle una tirita pequeña  y  comentarle que se la tuviste que poner porque succiona demasiado el dedo.  Puedes hacerlo durante dos semanas, lo más seguro es que ya no persista en la práctica. Si retoma la maña cuando le retires la  tirita, repite el proceso una semana más.

La inseguridad y el nerviosismo son dos de las razones principales por las que tu niño adquiere este hábito. Tu deber como padre es proporcionarle todo el cariño y amor posible para que no caiga en él. Es tu responsabilidad propiciar esos momentos de confort necesarios y darle pequeñas recompensas cuando haga sus avances. Estos premios pueden ser desde un sentido abrazo hasta palabras dichas con un tono aprobatorio.  Tienes que dejarle claro que lo está haciendo bien (influirá también en su autoestima).

No lo pierdas de vista en ningún momento

El truco más importante de todos, infalible, es brindarle a tu niño toda la atención necesaria. Intenta visualizar muy bien cuáles son los momentos en que más acostumbra a tener esa actitud. Observa si es cuando tiene sueño, mira la televisión, se encuentra aburrido o tiene hambre. De esta manera podrás determinar de una forma efectiva cuáles podrían ser los motivos de su conducta y atacarla rápidamente. Jamás utilices gritos o métodos violentos. Esto, lejos de solucionar el problema, le asustará aún más y puede que acentúe el hábito.

Si tu hijo tiene más de cuatro años puedes conversar con él y preguntarle las razones por las que se chupa el dedo. Recálcale que podría causar daños a sus dientes pero siempre en un tono sutil. Recuerda que bajo ningún concepto debe sentirse amenazado. Realiza juegos con él para mantenerle distraído y dale pequeños premios por cada logro alcanzado. La manera de cómo evitar que mi bebé se chupe el dedo dependerá de la personalidad del niño y sólo tú lo conoces perfectamente.

Hay estudios que indican que llevarse el dedo a la boca es mucho más peligroso que usar chupetes. Es alarmante ver qué más del diez por ciento de niños entre tres y cinco años aún lo hacen. Es por ello que espero pongas a prueba todos estos consejos que te acabo de dar y que surtan el efecto deseado en tu pequeño para así evitar posibles complicaciones.

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