Cuidados del recién nacido: guía de cuidados básicos en el hogar

Cuidados del recién nacido en el hogar

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Cuidados del recién nacido en el hogar

El bebé llegará a casa a las 48 horas de su nacimiento. Es normal que los padres se preocupen. Te vamos a orientar con los mejores consejos para el cuidado de tu recién nacido.

Esta guía te ayudará a saber lo que es normal y lo que no lo es. Serás capaz de calmar algunas de tus preocupaciones y evitarás llamar al médico por cosas sin importancia.

Cuidados higiénicos del recién nacido: el baño

Durante los nueve meses que estuvo el bebé en el útero, el agua formó parte de su entorno natural. Por eso, en general, al bebé le gusta que le bañen. La hora del baño es una oportunidad para intercambiar sonrisas y abrazos.

¿Cuándo bañar al recién nacido?

  • ¿Por la mañana, por la tarde, por la noche? Solo tienes que elegir la hora que más convenga. La hora del baño debe ser un momento de diversión y relajación.
  • No es necesario bañar todos los días a un recién nacido. Un baño cada 2 o 3 días es suficiente. Sin embargo, límpiale a menudo la cara y las manos con un paño limpio, así como sus genitales y nalgas cada vez que le cambies de pañal. Sobre todo, no uses jabón durante los primeros días después del nacimiento.
  • ¿Y si su ombligo todavía no se ha curado? No temas, el baño no causará la infección del cordón umbilical. Pero, si prefieres, puedes lavar a tu bebé con agua tibia utilizando un paño o una toalla. Limpia la cara, las orejas, el cuello, la parte inferior de los brazos, las manos, y, finalmente, los genitales y las nalgas. Para que no tenga frío, la temperatura ambiente debe estar entre los 22 ° C (71 ° F) y 24 ° C (75 ° F).
  • Al principio, tu bebé tenderá a tener la piel seca. Asegúrate de darle un baño cada 2 o 3 días. El resto de la semana, le puedes lavar con un paño. También puedes hidratar su piel después del baño, si es necesario, con una base de crema sin perfume (como base Glaxal®).

¿Dónde bañar al bebe recién nacido?

  • En una tina de plástico para el bebé o en un fregadero limpio. Echa de 8 a 12 cm de agua. La temperatura ideal es de 37 ° C (98 ° F), lo que equivale a la temperatura media del cuerpo humano. Comprueba la temperatura del agua con el codo aunque utilices un termómetro.
  • Nunca llenes la bañera mientras el bebé está dentro (un aumento repentino de la temperatura del agua podría quemarle gravemente).
  • Lo recomendable es llenar la bañera, comprobar la temperatura del agua y, a continuación, colocar al niño en ella.
  • ¿Tu bebé llora cuando le quitas la ropa? Es una reacción bastante normal. Se siente un poco vulnerable. Todo debe estar bien preparado antes y, también, después del baño para envolverle en una toalla.
  • Para evitar que el bebé se resbale, se puede colocar una toalla pequeña en el fondo de la bañera. En todos los casos, nunca dejes a tu niño solo ni un segundo.
  • Tu bebé puede darse un baño contigo pero, cuidado, se vuelve muy resbaladizo al enjabonar su pequeño cuerpo. Sujétale bien.

¿Cómo bañar a un recién nacido?

  • Prepara todo el equipo que necesitas y tenlo a mano: jabón, toalla, pañales, etc. Usa siempre un limpiador con pH neutro especial para bebés. Evita los jabones convencionales, los baños de burbujas y otros productos perfumados (pueden irritar su piel).
  • Límpiale si se ha ensuciado el pañal antes de sumergirle en el baño.
  • ¿Cómo lavar la cabeza de un bebe recién nacido? Coloca tus antebrazos debajo de su cabeza y tu mano debajo de su axila para mantenerle seguro. Límpiale con la otra mano.
  • Sécale con cuidado con la toalla y presta especial atención a los pliegues de su cuello y muslos.

Cuidados especiales del bebé recién nacido

Cuidados del recién nacido: el ombligoCuidados del ombligo

  • Limpia diariamente su ombligo con un hisopo de algodón humedecido en agua tibia. No utilices nunca alcohol. Limpia con cuidado alrededor de su cordón umbilical. No tengas miedo, no le harás daño. A continuación, seca el ombligo con el otro extremo del hisopo de algodón para que esta área se mantenga limpia y seca.
  • Asegúrate de que el pañal de tu bebé quede debajo de su ombligo para que no le roce. Deja su ombligo al aire si el tiempo lo permite.
  • ¿El cordón está parcialmente unido y hay algún rastro de sangre? No te preocupes. Es importante que no tires de él aunque se separe parcialmente. Se caerá por sí solo cuando esté completamente curado. Esto sucederá alrededor de veinte después del nacimiento.
  • Consulta al pediatra si el cordón rezuma y se vuelve maloliente, sangra mucho o aparece rojo e hinchado. Puede que haya infección y prescriba un antibiótico tópico.

Aseo genital del recién nacido

  • Limpia siempre la vulva de tu hija separando suavemente los labios externos de adelante hacia atrás. No limpies el interior de los labios del bebé. Si lo haces, puedes eliminar el moco que protege de las bacterias.
  • Lava el pene y el escroto del niño con agua y jabón suave. No toques el prepucio. Aparece cerrado tras el nacimiento pero se abrirá sólo con el tiempo. No hay ninguna razón médica o higiénica para obligarlo a abrirse antes.
  • Utiliza una crema de zinc después de cada cambio de pañal si las nalgas o el prepucio de tu bebé están irritados. Esto evitará que la delicada piel de tu hijo se irrite por la orina y las heces. En cualquier caso, límpiale usando una toallita con agua tibia.

Esmegma

Cuando el prepucio comienza a despegar el glande, las células muertas aparecen como secreciones blanquecinas y pueden salir de la punta del prepucio. No se trata de pus o suciedad. Se llama esmegma. Si ves este tipo de secreciones debajo del prepucio no trates de eliminarlas. Limpia con suavidad sólo lo que sale del prepucio. Forma parte del desarrollo normal del pene.

Cuidados del recién nacido: cómo limpiar la nariz

  • Para eliminar las impurezas y prevenir las infecciones limpia la nariz de tu bebé regularmente (procura no irritarla con un aspirador nasal o pera de succión). Limpia la nariz de tu bebé con una solución salina (de venta en farmacias o hecha en casa). La solución salina elimina secreciones, alivia la congestión a través de la sal, humedece la nariz y evita el sangrado.
  • El cambio de pañal es un buen momento para limpiar la nariz de tu bebé. Acuéstale sobre la espalda y coloca suavemente el gotero en la apertura de la fosa nasal. Presiona todo el contenido del gotero (1 ml) en cada fosa nasal. Si las secreciones secas siguen en el interior, limpia suavemente el borde de las ventanas de la nariz con un pañuelo húmedo o una toallita. Echa de nuevo un gotero lleno (1 ml) en cada fosa nasal. Si las secreciones persisten, usa un aspirador nasal o pera de succión para succionar.
  • Si tu bebé tiene tapada la nariz con secreciones, es importante que le limpies la nariz antes de beber, comer o dormir. También puedes tomar un largo baño con tu bebé. El agua y el vapor pueden lograr que las secreciones sean más líquidas y, por lo tanto, ayudar a despejar su nariz.

Receta casera de solución salina

Disuelve 2,5 ml (1/2 cucharadita) de sal en 240 ml de agua hervida fría. Asegúrate de que respetas las proporciones.

Lava un cuentagotas con agua caliente y jabón y enjuágalo a fondo con una parte del agua salada. A continuación, llena el cuantagotas de agua salada. Para evitar la contaminación, el bebé debe tener su propio cuentagotas.

Guarda el resto de la solución preparada durante siete días en un recipiente limpio y cerrado. Llena el cuentagotas de tu bebé con esta solución durante la semana. Mantén el frasco a temperatura ambiente para evitar la aplicación de agua fría en la nariz de tu hijo.

Cuidados del recién nacido: cómo limpiar los ojos

  • Limpia los ojos de tu bebé con un paño limpio y húmedo desde la esquina interna del ojo a la esquina exterior. Utiliza distintas partes del paño o toallita para cada ojo. Esto evitará la propagación de una infección leve.
  • ¿Tu bebé tiene una esquina del ojo cubierta regularmente con secreciones blancas o amarillentas? Esto es probablemente porque su conducto lagrimal aún no se libera. Ocurrirá en pocos meses. Puedes, sin embargo, acelerar la apertura: lávate las manos y asegúrate de que tienes las uñas cortas y, un par de veces al día, masajea la base y los lados de la nariz del bebé con tu dedo volviendo a la esquina de los ojos pero sin tocarlos.
  • Consulta a tu médico si observas enrojecimiento, calor en la zona y pus en el ojo (prescribirá un antibiótico si hay infección).

Cuidados del recién nacido higieneCuidados del recién nacido: higiene de la cabeza y el cabello

  • Lava la cabeza del bebé 1 o 2 veces a la semana con un jabón suave o un poco de champú para bebés.
  • ¿Tu hijo tiene costras amarillentas en el cuero cabelludo? Por lo general, estas costras caerán de forma espontánea. Sin embargo, puedes lavar el cabello un poco más a menudo con un champú para bebés. Para borrar sus costras aplica un poco de aceite mineral, aceite de almendras o aceite de oliva en el cuero cabelludo y cepíllalo suavemente unas horas más tarde.
  • ¿Deseas llevar a tu bebé a la peluquería por primera vez? Puedes ir a un salón especialmente diseñado para niños con sillas altas, televisión, juegos…
  • ¿Prefieres cortarle el pelo tú misma? Hazle una raya en medio y córtele el pelo cuando esté húmedo. Ten mucho cuidado con la tijera porque tu niño querrá tocarla o agarrarla. Además, existe el riesgo de que se mueva y le puedas causar lesiones.

Cuidados del recién nacido: cuándo y cómo cortar las uñas

  • Durante los primeros días de vida del recién nacido, las uñas se pegan a la piel (no se deben cortar porque, al mismo tiempo, se podría cortar la piel). Para ayudar a que las uñas se separen de la piel, se las puedes masajear suavemente por el extremo a la salida del baño.
  • Espera hasta que las uñas tengan la largura suficiente para cortarlas y elige el momento adecuado para hacerlo: por ejemplo, después del baño, cuando el bebé esté tranquilo y relajado o cuando duerma. Que se acostumbre a esta rutina poco a poco.
  • Recuerda que para evitar que se encarnen las uñas de los pies, las cortarás de un lado a otro. Sin embargo, es aconsejable limar las esquinas para que el bebé no se arañe.

Cuidados del recién nacido: los dientes

  • A los niños pequeños no les gusta a cepillarse los dientes. Para ayudar a tu bebé en esta medida de higiene, con un paño o toalla limpio, limpia sus encías después de la alimentación antes de que tenga dientes.
  • Puede comenzar a cepillarse cuando aparezca su primer diente. Para mayor comodidad, el bebé se sentará en un sofá, una cama o en el suelo (estarás a su lado). Tan pronto como pueda ponerse de pie, se sentará en una silla delante del espejo (estarás detrás de él).
  • Enséñale a lavarse los dientes verticalmente y siempre desde la encía hasta la punta de los dientes.
  • Déjale enjuagarse y escupir el agua si es capaz. No utilices pasta dental con fluoruro antes de que pueda escupirla (tragar demasiado flúor puede provocar la aparición de manchas blancas en los dientes). Usa una pequeña cantidad (el equivalente a un grano de arroz) de pasta de dientes con flúor para que se acostumbre al sabor y a escupirla.
  • No compartas tu cepillo de dientes (o el de tus otros hijos) con tu bebé. Debe tener el suyo propio para evitar entrar en contacto con las bacterias que causan la caries dental.
  • Puesto que a los niños les encanta imitar, cepíllate los dientes delante de él para que también lo haga.
  • Puedes llevar a tu hijo al dentista después de la aparición del primer diente para que se acostumbre al examen. Sin embargo, tu dentista puede que espere a examinarle y realizarle la limpieza cuando todos sus dientes hayan perforado.
  • Evita poner al bebé a dormir con el biberón para prevenir la caries dental.

Guia de cuidados del recién nacido: las pequeñas cosas que se deben evitar

  • El talco (polvo de bebé) si se utiliza con frecuencia puede causar problemas respiratorios. No se recomienda para las nalgas del bebé.
  • Los productos y lociones perfumadas, los baños de burbujas, los jabones y champús para adultos irritan la piel sensible de los bebés y las membranas mucosas de la vulva de las niñas porque contienen demasiados productos químicos, detergentes y aditivos.
  • El hisopo para limpiar las orejas, la nariz o los ojos puede empujar las secreciones hacia adentro y dañar a tu bebé. Limpia sólo las partes visibles con una pequeña bola de algodón húmeda, un paño o una toalla. No olvides limpiar detrás de las orejas (la humedad y el sudor pueden afectar esa zona).
  • Las toallitas desechables causan, a menudo, irritación. Utilízalas sólo cuando no tengas acceso al agua y jabón. Opta por las que no tengan fragancias.
  • Reduce al máximo la exposición al sol durante los periodos en que los rayos solares son más fuertes (desde las 11 h a las 16 h). Colócale a la sombra y cúbrele la cabeza con un sombrero de ala ancha cuando salgas a la calle con tu bebé. Los especialistas aconsejan aplicar crema protectora cuando la piel no esté cubierta por la ropa.

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