Diabetes de tipo 1: qué es, causas, síntomas, tratamiento

Descripción de la diabetes de tipo 1

Diabetes de tipo 1La diabetes es una enfermedad caracterizada por una elevación de los azúcares de la sangre, debido a un déficit de insulina o a un empleo inadecuado de la insulina fabricada por el cuerpo. Estas dos causas son el principio de que aparezca. El principal carburante del cuerpo humano es un tipo de azúcar llamado glucosa que proviene de los alimentos (después de su degradación). La glucosa pasa por la sangre y se convierte en fuente de energía para las células. Para utilizar la glucosa el cuerpo necesita la insulina, una hormona que el páncreas secreta.

Insulina y diabetes

La insulina es importante porque permite a la glucosa penetrar dentro de las células. La diabetes aparece cuando el cuerpo no produce insulina, la produce en cantidad insuficiente o no es utilizada convenientemente por el cuerpo.

Distinguimos dos principales tipos de diabetes: la diabetes de tipo 1 y la diabetes de tipo 2.

La diabetes de tipo 1 sobreviene cuando el cuerpo fabrica poca o ninguna insulina. En este caso, la glucosa no puede penetrar en las células para abastecerlas de energía y se queda en la circulación de la sangre, donde su presencia provoca una hiperglucemia (un aumento anormal de azúcar sanguíneo).

La diabetes de tipo 1 es una afección autoinmune. La mayoría de las veces, la diabetes de tipo 1 afecta a personas que todavía no alcanzaron la treintena, aunque personas de más edad son también susceptibles de padecerla. Consideramos que del 5 % al 10 % de las personas afectadas por diabetes en América del Norte, sufren de diabetes de tipo 1. Su incidencia es la misma en la población femenina que masculina.

Causas de la diabetes de tipo 1

Existe una predisposición de origen genético a la diabetes de tipo 1, pero no poseemos un conocimiento exacto de los fenómenos causales de la afección. La presencia de ciertos factores medioambientales o “disparadores”, desempeña un papel determinante en la sobrevenida de la afección.
Aunque la causa exacta de la diabetes de tipo 1 no sea conocida, los investigadores piensan que aparece cuando un virus, o una toxina medioambiental, daña el páncreas o incita al sistema inmunitario a atacar las células beta del páncreas (es lo que se llama una reacción autoinmune). Más tarde, las células beta del páncreas no se hallan en situación de producir la suficiente insulina.
Sin la insulina, la glucosa que está en la sangre no puede penetrar en las células del cuerpo, y la tasa de glucosa sanguínea se eleva. El cuerpo comienza a degradar grasas y proteínas para proporcionarse la energía que debería conseguir con la glucosa.

Síntomas de la diabetes de tipo 1 y complicaciones

Aunque un cierto número de personas no presenta ningún síntoma, la mayoría de las veces las personas afectadas por una diabetes de tipo 1, observan los signos y los síntomas de hiperglucemia (una concentración de azúcar sanguíneo elevada), que son:
· Visión vaga.
· Disminución de la agudeza mental.
· Sed y hambre extremos.
· Cansancio.
· Necesidad frecuente de orinar.
· Infecciones frecuentes y cutáneas.
· Pérdida de peso a pesar de un apetito aumentado.
· Cicatrización más lenta de las heridas.

Cuidados urgentes son necesarios, en ciertos casos, cuando los síntomas del azúcar sanguíneo muy elevado aparecen con:
· Confusión.
· Aceleración del ritmo respiratorio.
· Aliento afrutado (un signo de acidocétose diabético).
· Pérdida de coordinación en los movimientos.
· Dolor en el abdomen.
· Dificultades de elocución.
· Pérdida del conocimiento.
· Náuseas.
· Vómitos.
· Latidos rápidos del corazón.

Es verdaderamente crucial obtener inmediatamente curas médicas urgentes. Si uno de los síntomas anteriores aparece, no dejes de ir a un hospital de inmediato.
La diabetes provoca complicaciones a corto y largo plazo. Los problemas a corto plazo son la hipoglucemia (una baja del azúcar sanguíneo) y la hiperglucemia (una subida del azúcar sanguíneo). La toma de una cantidad demasiado grande de insulina, una comida saltada o ejercicios físicos agotadores, pueden causar una baja anormal del azúcar sanguíneo.

Síntomas de una baja del azúcar sanguíneo

Los síntomas de una baja del azúcar sanguíneo pueden aparecer muy repentinamente y contener:
· Sudores fríos.
· Latidos rápidos del corazón.
· Necesidad de comer.
· Sensación de cabeza ligera.
· Entumecimiento de la lengua y labios.
· Temblores acusados.
· Ansiedad.
· Náuseas.

Síntomas de una elevación del azúcar sanguíneo

En cambio, los síntomas de una elevación del azúcar sanguíneo (sed, emisión de orina aumentada o visión floja), aparecen gradualmente y son debidos a una toma insuficiente de insulina, comida demasiado copiosa, situación agotadora o enfermedad. Un disturbio llamado acidocétose puede producirse cuando el azúcar sanguíneo es elevado y muy poca insulina circula por el cuerpo. El acidocétose diabético toca sobre todo a las personas alcanzadas por una diabetes de tipo 1 y puede ponerla en gran peligro en ausencia de tratamiento.

Complicaciones a largo plazo

Complicaciones a largo plazo pueden sobrevenir cuando la elevación de la concentración de azúcares en sangre se prolonga demasiado tiempo. Pueden manifestarse por problemas en ojos, riñones y nervios, así como por daño en los vasos sanguíneos.

Lesiones en los vasos sanguíneos pueden causar un estrechamiento de las arterias gruesas (la aterosclerosis), que puede llevar a un ataque cardíaco, accidente vascular cerebral y disminución del volumen de flujo sanguíneo que va hacia las piernas. Lesiones en los pequeños vasos sanguíneos pueden afectar los ojos (bajo la forma de una retinopatía diabética), la principal causa de ceguera en América del Norte entre las personas de veinte a setenta y cuatro años. Estas lesiones pueden afectar los riñones y llevar a la insuficiencia renal. Pueden, también, tener un efecto sobre los nervios que inervan a los miembros (piernas y brazos) y llevar a una neuropatía.
Otras complicaciones a largo plazo de la diabetes de tipo 1, serán una disminución de los movimientos del estómago y de los intestinos, un riesgo aumentado de infecciones y problemas cutáneos (una cicatrización mediocre de las heridas y úlceras).
Vigilando el equilibrio de los azúcares en sangre, puedes prevenir o retrasar un gran número de complicaciones vinculadas a la diabetes de tipo 1.

Diagnóstico de la diabetes de tipo 1

Sintomas diabetes de tipo 1Para el diagnóstico de diabetes, un médico verificará la tasa de azúcar sanguíneo. Si se sitúa por encima de un cierto umbral, el diagnóstico de diabetes puede ser confirmado.
Con este fin la tasa de azúcar puede medirse por métodos diversos:
· Prueba de glucemia en ayunas (antes de comer por la mañana).
· Prueba de glucemia al azar (efectuada en cualquier momento del día).
· Prueba de glucemia dos horas después de una comida.
Una tasa de azúcar sanguínea por encima de un cierto umbral confirmará el diagnóstico con arreglo al método escogido.

Tratamiento de la diabetes de tipo 1 y prevención

El tratamiento de la diabetes de tipo 1 comprende un plan extensivo de gestión que incluye un programa educativo sobre diabetes, nutrición y ejercicios físicos, un tratamiento por la insulina además de medidas preventivas y tratamiento de las complicaciones. El miembro más importante del equipo de cuidados de la diabetes, es la persona afectada de diabetes, aunque pueda contener a numerosos profesionales de la salud (enfermeras, dietistas, médicos, especialistas, farmacéuticos y trabajadores sociales).

Es importante que las personas afectadas por diabetes de tipo 1 adquieran tantos conocimientos como les sea posible sobre la diabetes, porque así es como se hallarán en situación de participar mejor en el control de su enfermedad. Tu médico puede orientarte hacia otro médico especializado en diabetes o a una clínica de enseñanza de la diabetes, en tu programa de gestión de la diabetes.

Diabetes tipo 1 esperanza de vida

La esperanza de vida de pacientes con diabetes tipo1, según una investigación presentada por el profesor Helen Colhoun y Shona Livingstone, de la Universidad de Dundee, Reino Unido, y sus colegas, en nombre de la Red de Investigación de Diabetes de Escocia, podemos clasificarla de la siguiente manera:

Para las personas entre 20 y 24 años fue de 45 años y 47 años para los hombres y mujeres, respectivamente, en comparación con las estimaciones de 56 y 61 años, respectivamente, de la población general masculina y femenina.

La esperanza de vida restante para los de 65 a 69 años se estimó en 12 años para los hombres y las mujeres en comparación con 17 años y 19 años para la población general masculina y femenina.

Tratamiento

La diabetes de tipo 1 exige un tratamiento de sustitución de la insulina que durará toda la vida. La insulina debe ser dada por inyección, no puede ponerse por boca, porque se degrada en el estómago. Existen numerosos tipos de insulina, pero la inmensa mayoría de las personas afectadas por una diabetes de tipo 1 recurren a una combinación de insulina de acción rápida a la hora de la comida y de insulina de acción prolongada a la hora de acostarse. En lugar de darse varias inyecciones al día, ciertas personas prefieren utilizar una bomba de insulina. Se trata de un pequeño dispositivo portátil que distribuye una cantidad continua de insulina bajo la piel.

Nutrición

Una buena nutrición es importante junto a un tratamiento nutricional elaborado por un dietista. Deberá ser uno de los aspectos de los cuidados de la diabetes. Un plan de comidas sanas y equilibradas ayuda a controlar el azúcar sanguíneo. Es decir, debes vigilar tu alimentación, horario y tomas alimentarias. La nutrición no está orientada sobre una alimentación restrictiva, como en otro tiempo. Para mantener el equilibrio de tus azúcares, debes llegar a encontrar el medio justo entre la alimentación y la necesidad de insulina.

Ejercicios

Los ejercicios físicos favorecen también al azúcar sanguíneo. Comprobamos que un entrenamiento muscular con la ayuda de pesos ligeros, combinado con ejercicios aeróbicos (como el joggin o la marcha), contribuyen mejorando la respuesta del cuerpo a la insulina. En combinación llegan también a disminuir el riesgo de problemas cardíacos: presión arterial elevada y ataque cardíaco. Sin embargo, los ejercicios pueden algunas veces complicar los azúcares sanguíneos en personas afectadas por diabetes de tipo 1. De ahí la importancia para estas personas de vigilar frecuentemente sus azúcares sanguíneos cuando hacen ejercicio. Las modificaciones en la alimentación o las dosis de insulina, son necesarias algunas veces durante las sesiones de ejercicios físicos.

Vigilancia valores de azúcar sanguíneo

Una persona debería saber reconocer los síntomas vinculados a una tasa de azúcar sanguíneo anormal, conocer los valores blancos de su tasa de azúcar sanguíneo y aprender a vigilarlo en el domicilio, por medio de un lector de glucemia. Una autovigilancia de la glucosa sanguínea se impone para todas las personas alcanzadas por diabetes que emplean insulina. Tu médico, o educador especializado en diabetes, te ayudarán a determinar los valores blancos de tu azúcar sanguíneo teniendo en cuenta tus antecedentes médicos, tus factores de riesgo y otros aspectos de tu modo de vida. En la mayoría de las personas afectadas por diabetes, los valores blancos de la tasa de azúcar sanguíneo se sitúan entre 4 mmol / L y 7 mmol / L antes de comer, y entre 5 mmol / L 10 mmol / L, dos horas después de una comida.

Una comprobación efectuada a intervalos regulares durante cada día, se revelará útil para ti y tu médico para determinar la cantidad de insulina que te permitirá mantener tu tasa de azúcar sanguíneo tan próxima, como sea posible, a los valores normales. La inmensa mayoría de las personas afectadas por una diabetes de tipo 1, deberían vigilar su tasa de azúcar sanguíneo no menos de tres veces al día. Numerosos modelos de glucómetros están disponibles en el mercado. Antes de comprar uno de estos aparatos deberías consultar a tu médico, educador especializado en diabetes, o farmacéutico, para saber el que conviene a tus necesidades.
No olvides guardar siempre, al alcance de la mano, tabletas de glucosa, caramelos con azúcar u otra fuente de glucosa de absorción rápida (zumo de frutas, bebidas con gas), para el caso de que una hipoglucemia ligera se manifieste. Tu médico especializado en diabetes, o farmacéutico, pueden ayudarte a reconocer las fuentes apropiadas de glucosa.

Para prevenir las complicaciones es importante seguir un plan de gestión de la diabetes y mantener tu tasa de azúcar sanguíneo, tan próxima como posible, a los valores blancos.

Consejos para prevenir complicaciones de la diabetes tipo 1

He aquí algunos pequeños consejos que te ayudarán a conservar tu salud y a prevenir ciertas complicaciones de la diabetes a largo plazo:

Cuidados de los pies

Una circulación mediocre y una mala respuesta imputable a la diabetes, pueden provocar una pérdida de sensibilidad en los pies. Es importante examinar tus pies regularmente con el fin de reparar en la presencia de ampollas, cortes o lesiones. Deberás tener siempre los pies limpios, secos, protegidos con calcetines y zapatos confortables. Si observas un cambio cualquiera en tus pies, comunícaselo a tu médico.

Cuidados de los ojos

Los problemas de la vista (como la retinopatia), provocados por la diabetes, pueden eventualmente llevar a una ceguera en ausencia de tratamiento. Las personas afectadas por una diabetes de tipo 1 deberían hacerse examinar sus ojos por un especialista (un oftalmólogo). Tratando los problemas tan pronto como aparecen, puedes evitar complicaciones graves.

Cuidados de la piel

Una glucosa sanguínea elevada y una circulación de la sangre mediocre, pueden llevar a problemas cutáneos como una cicatrización lenta de las heridas o infecciones frecuentes. No dejes de lavarte cada día con un jabón dulce y agua tibia. Protege tu piel cuidando bien tus cortes o rasguños, limpiándolos y vendándolos. Consulta a un médico cuando tus cortes cicatrizan lentamente o aparezca una infección.

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