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El divorcio con hijos: consecuencias y como actuar bien con ellos

¿Cómo decir a los niños que sus padres se divorcian?

Claude Savary, responsable de Seguridad infantil y Mediación Familiar, arroja luz sobre el tema. ¿Cómo hablarle al niño de algo tan inquietante para él?

Si dos adultos deciden no vivir juntos, siguen siendo responsables de sus hijos. El éxito de la separación o divorcio depende de tomar conciencia de la responsabilidad futura. Aunque no sea al mismo tiempo, el niño tiene que saber y sentir que todavía tiene un padre y una madre que cuidan de él.

¿Cómo hablar a los niños en caso de divorcio o separación?

El divorcio es un asunto de adultos. Los niños no deben, bajo ninguna circunstancia, sufrir por ello. No son responsables del fracaso de sus padres.

Las decisiones pertenecen exclusivamente a los padres. Así como el padre y la madre deben explicar al niño que no pueden vivir juntos, también deben de hacer todo lo posible para asegurarse de que el niño no sienta las consecuencias.

Una nueva vida se abrirá camino y deberá procurarse que el niño no sufra. Tenemos que mantenerle informado de la nueva vida que le vamos a ofrecer, y hacer todo lo posible para que sea más fácil. Queremos ayudar a los padres a establecer esta nueva vida. Es nuestro papel de “Mediación Familiar”. Estamos desarrollando con ellos las “reglas de la vida”.

Una vez que todo esté resuelto, nos encontraremos con los niños y sus padres para explicarles lo que será su vida futura. En cualquier caso, el niño deberá tomar una decisión si ya tiene la capacidad de saber lo que es bueno para él o no. Deberá sentir que se mantiene la jerarquía educativa para estar tranquilo.

¿Hay que dejar que el niño elija con quien vivirá?

Divorcio con hijos

Divorcio con hijos

La decisión debe ser tomada por los adultos. El niño no debe elegir. Pedirle que elija es un regalo envenenado, porque él se sentirá culpable en el vis a vis con el padre que no ha sido seleccionado.

¿Cómo hacerles aceptar el cambio a los hijos?

¿Cómo responder a los cambios de comportamiento en tus hijos después de la separación?
Tus hijos se preguntan cómo manejar estas reacciones. Claude Savary responde a las preguntas.

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¿Cómo reaccionaría si no va con el otro padre?

No es él quien decide. Si surgen problemas hay que hablarle y razonar con él. Lo mejor es que los padres se pongan de acuerdo, entre ellos, sobre este tema y hablen con él para tratar de resolverlo. Si hay acuerdo entre los padres no habrá motivo de discordia.

Mamá o papá tienen nuevo compañero y no lo acepta

Deberá hacerse todo lo posible para que les respete y acepte. Debemos explicarle que esto no va a cambiar el amor que los padres sienten por él. El hijo no deberá inmiscuirse en la vida privada de sus padres, sólo mirar por el bienestar familiar.

Una vez más, los padres deben ponerse de acuerdo y razonar con el niño. Si el niño detecta solidaridad entre ellos, no habrá ningún problema y no se sentirá “traicionado” por el nuevo cónyuge. De la coherencia de los padres depende el éxito.

¿Qué pasa si los padres no se ponen de acuerdo?

Los padres deben desempeñar su papel educativo. Para ello, la intervención de un tercero, si es posible neutral, puede ser útil.

El niño no va a dejar de ir los fines de semana planificados con uno de sus padres porque quiera quedarse con sus amigos. Debemos hacer todo lo posible para respetar la custodia de fechas. Deberá ponerse en contacto uno de los padres con su ex-cónyuge para intercambiar  un fin de semana si hay un evento importante para la vida y el equilibrio del niño (fiesta entre amigos). Pero este fin de semana intercambiado será sustituido obligatoriamente por otro.

Problemas de conducta: ¿qué hacer?

El divorcio puede acentuar los problemas existentes. Pero, si la separación está bien preparada y explicada, no habrá ningún trauma. El niño tiene que seguir su vida familiar con un padre y una madre, aunque no sea el mismo tiempo, y los padres deben hacer todo lo posible para que no se sienta culpable del fracaso.

Los padres deben restablecer el equilibrio entre ellos para que no afecte al comportamiento del niño.

Si todo el mundo se mantiene en su papel, todo será mejor. Por supuesto que estas pruebas dan madurez a los niños, pero no les convierte en adultos tampoco. Tan sólo toman conciencia de que las relaciones humanas no son simples.

Divorcio con hijos: ¿cómo protegerles?

El anuncio de la separación de la pareja es para el niño un momento clave. Debemos intentar proteger al niño durante este tiempo difícil.

¿Qué no debemos hacer con los hijos en caso de divorcio?

Cuanto más pequeño sea el niño, menos se dará cuenta de la salida de uno de los padres del hogar conyugal. No obstante, la salida de uno de ellos puede ser muy dolorosa para él. Será importante acortar la vida en común sumida en confusión teñida de esperanza (cada niño espera después la separación de sus padres, la reconciliación).

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Debemos aceptar que el niño no puede saberlo todo, no entiende todo. Parte de la información debe ser exclusiva para los adultos.

¿Cuáles son los elementos tranquilizadores para el niño?

Divorcio hijosEl primer mensaje a transmitirle es que si el amor entre los adultos puede acabar, el amor de los padres es eterno. Siempre será amado por ambos padres aunque ya no puedan vivir bajo el mismo techo.

El otro elemento clave es eximirle de responsabilidad. El niño puede tener la impresión de vivir el fracaso por no haber sido capaz de mantener unida la pareja parental. Es importante explicarle que no es responsable de la separación de sus padres, y que gracias a él siempre van a permanecer unidos. Siempre será tranquilizador para él saber que aunque la separación es definitiva, nunca van a dejar de ser sus padres.

Por último, es esencial que él pueda expresar sus emociones, su dolor, pero también su ira o rebeldía. Cuanto mayor sea el niño, más difícil será para los padres descifrar sus emociones, por lo que deberán estar abiertos y ser receptivos.

No hay que confundir las historias de pareja con la de los niños

Es importante que los padres aprendan a descifrar las reacciones de sus hijos, incluyendo su silencio. En la adolescencia, edad en la que se construyen los ideales, no es fácil llevar bien un divorcio de los padres aunque finjan indiferencia. Pueden reaccionar siendo agresivos con ellos o guardando silencio.

Un adolescente que cree que no puede confiar en sus padres, se encuentra un poco a la deriva. Es importante mantener la confianza y el diálogo con él.

“Ahora, los padres tienden a mezclar más a sus hijos en su historia de pareja”, dice Florencia Cadier, autora de un libro para jóvenes adolescentes. Testigos de disputas o chantajes, los niños son demasiado a menudo mantenidos como rehenes por las parejas en conflicto.

No se le puede pedir a un niño que elija entre su padre y su madre. Los hijos tienen la sensación de que se les confronta en esa elección.

Isabella, mediadora familiar, recibe muchas parejas que se separan. Algunos padres en su infancia ya han vivido el divorcio de sus padres y están ansiosos de que sus hijos no pasen por su mismo sufrimiento.

“Yo no quiero que mis hijos experimenten lo que he experimentado”, dicen desde el principio. Isabella les invita a recordar sus experiencias con el fin de mejorarlas. Otros dicen que les fue muy bien, que estaban felices de ir cada fin de semana con un padre.

Cuando los padres hablan de su propia historia, lo que aparece con más frecuencia es el sentimiento de abandono que experimentaron por la angustia vivida con el divorcio de sus padres. Evocan los conflictos de lealtad a los que se enfrentaron (“cuando estoy en casa, mamá, ¿tengo derecho a amar a papá?”). Sentimientos de culpa mantenidos por la incertidumbre.

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“A continuación tratamos, dice, de ayudarles a superar sus conflictos para establecer entre sí un consorcio lleno de la solidaridad necesaria para el bienestar de sus hijos”.

Consecuencias del divorcio en los hijos

El divorcio es siempre una fuente de sufrimiento para los niños

La Unión de las familias examinó las consecuencias de los procesos de divorcio en los niños. Según el estudio, casi el 88% de los hijos de divorciados argumentan que la separación de sus padres tuvo efectos negativos sobre su personalidad adulta.

Uno de cada dos matrimonios termina en divorcio. Este es el problema por el que la Unión quería conocer a las familias durante el estudio de los niños de padres divorciados. Para ello, la asociación preguntó a 1.137 adultos de entre 18 y 57 años. El objetivo: evaluar el impacto de la separación de los padres en su vida emocional actual.

La mayoría de los testimonios revela el sufrimiento que puede causar un divorcio. Algunos de los encuestados dicen que temen ser abandonados, experimentan falta de confianza y sienten un fuerte sentimiento de culpa. “Tengo miedo de que todo se derrumba durante la noche”, dice uno de ellos.
Casi el 48% de los hijos de divorciados creen que la separación de sus padres tuvo un fuerte impacto en su vida amorosa, y el 88% en su personalidad adulta.

Implicaciones escolares también emergen de esta encuesta en la que el 56% de los encuestados dicen que su vida familiar les ha llevado a acortar sus estudios. El 41% van más allá y dicen que la separación de los padres afectó a su vida profesional.

Los niños son las primeras víctimas del divorcio y los padres luchan para proteger a sus hijos.

Los niños de padres separados tienen más fracaso escolar

La Universidad Católica de Lovaina en Bélgica se interesó en el rendimiento académico de los hijos de divorciados. Según sus conclusiones, el hijo de padres separados se encuentra con más dificultades en la escuela que otros.

Un nuevo estudio confirma que, por lo general, los niños son los que más sufren las consecuencias de un divorcio.

Investigadores belgas se centraron en los resultados educativos de los hijos de divorciados. Mientras que alrededor del 45% de los niños cuyos padres estaban unidos obtuvieron un diploma de la escuela superior, sólo el 22% de los hijos de parejas separadas lo obtuvieron.

Las diferencias se hacen sentir en el colegio. Casi el 64% de los estudiantes cuyos padres siguen juntos llevan mejor su educación que el 54% de los niños de familias monoparentales. La repetición del curso es dos veces más común entre los niños de divorciados que entre los demás.

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