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Los miedos infantiles: cómo ayudar a un niño que tiene temores

Si a los niños les encanta jugar a tener miedo con sus amigos, a menudo viven miedos reales durante la noche. Miedo a la oscuridad, monstruos, algunos animales, etc. ¿Cómo ayudar al niño a deshacerse de sus terrores de la infancia?

Los miedos de la infancia

Dependiendo de la edad y madurez de tu hijo, los temores cambiarán con el tiempo. Si un bebé tiene miedo a la primera separación de sus padres, al crecer, podrá desarrollar otros miedos relacionados con la vida cotidiana y su entorno.

Es bien sabido que a los niños les encanta tener miedo. Al contar historias o jugar a juegos aparentemente inocuos, les encanta poner a prueba su propio miedo y tratar de superarlo. Desde muy temprana edad, un niño intenta medir su miedo coqueteando con el peligro. El miedo es una emoción humana que tenemos que aprender a domar, pero algunos niños realmente sufren al tenerlo.

Miedo a la oscuridad

Los miedos infantiles

Los miedos infantiles

En niños pequeños, el miedo a la oscuridad es común. Está relacionado con la separación de los padres a la hora de acostarse, los terrores nocturnos, los monstruos imaginarios y otros miedos a la oscuridad.

La oscuridad es uno de los mayores temores de los niños que se pasa con la edad, pero puede durar años. ¿De dónde viene ese miedo? ¿Cómo deben actuar los padres? Descubre nuestros consejos.

Cuando el miedo se convierte en fobia

En algunos niños, el miedo puede llegar hasta el punto de hacerles enfermar. Ante la idea de ir al médico o la escuela, el niño puede sentirse completamente aterrorizado.

Más allá del miedo, estos niños sienten un malestar emocional real a menudo incomprensible para los que no se enfrentan a él. Los padres deben aprender a conocer los síntomas de una fobia.

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¿Por qué les gusta asustarse a los niños?

Brujas, lobos, juegos en la oscuridad… A los niños les encanta tener miedo, pero no de verdad.

El placer de tener miedo

El miedo es la oportunidad de que el niño se enfrente a él. Lo sufrido pasivamente es una de las maneras más seguras de superar su miedo.

Esto es lo que le impulsa a jugar con su propio miedo (al escondite…) y de ese modo convertirlo en placer. Siente orgullo al superar su miedo A muchos niños les encanta ir al zoológico. Para ellos es una oportunidad acercarse a las fieras, coquetear con el peligro y medir su miedo.

Le gusta acercarse, por ejemplo, a la zona de los leones pensando que podrían abalanzarse sobre él, poniendo así a prueba el poder que tiene sobre sí mismo.

Siente gran satisfacción al poder controlar su miedo. El juego puede ser para el niño una manera de deshacerse de algunos miedos o, mejor aún, convertir el miedo en diversión.

¿Cómo se manifiestan los miedos infantiles?

Surgen diferentes temores según la edad. Estos cambios dependen de la madurez del niño.

El miedo infantil antes de 1 año

El recién nacido tiene miedo al ruido y los movimientos repentinos. Poco a poco, empieza a ser sensible a la diferencia entre las caras conocidas y desconocidas. Es a esta edad cuando aparece la ansiedad ante la separación.

Alrededor de los 8-12 meses, el miedo a los desconocidos puede ser muy fuerte: el bebé teme los lugares y personas que no conoce. A medida que comienza a “caminar” a cuatro patas, explora su entorno dándose cuenta que si la gente desaparece de su campo de visión no por ello deja de existir.

Estos temores iniciales dan lugar a una mayor sensibilidad ante la presencia de desconocidos durante el primer año.

El miedo infantil entre los 2 y 3 años

Los niños de esta edad tienen miedo a ruidos como el de la aspiradora, el mezclador o el timbre del teléfono.

Está indeciso, no sabe lo que quiere y, a menudo, tiene miedo a cambiar de habitación y de manos. Quiere controlar la situación, decidir cuando quiere salir de la habitación y cambiar de manos.

Comienza con períodos de agitación nocturna como reacción a su entusiasmo por aprender cosas nuevas. El momento en que el niño comienza a moverse por sus propios medios lo lanza a un conflicto con sus acompañantes, que continuará durante los próximos años y será más fuerte con la “crisis de personalidad” de los tres años.

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Ruidos fuertes y cambios repentinos le hacen consciente de su inquietud interior e incapacidad para dominar. El llanto es una manera de conseguir el apoyo de sus padres.

Los primeros años de los miedos infantiles están, en su mayoría, relacionados con eventos específicos, imágenes simbólicas (relacionadas con la angustia de la separación y la destrucción), relaciones humanas y vida social.

Así, según Michel Zlotowicz, doctor en psicología, en sus pesadillas muestra una tendencia a hombres lobo, brujas, fantasmas y ladrones.

Los expertos han observado que los niños tienden a dar importancia a los sonidos que perciben como desagradables.

Observamos tres grandes períodos en el desarrollo de los temores de los niños:

Cuando va a la escuela

Su descubrimiento del mundo puede agravar su ansiedad. Al mismo tiempo, la necesidad de que el niño esté quieto la multiplica, especialmente en el comienzo de la vida escolar con la prueba de la separación de los padres, la autoridad de los profesores y la entrada a un nuevo mundo.

Entre los 3 y 6 años: los miedos están asociados con la agresión. El niño empieza a experimentar sentimientos complejos.

El miedo le permite mantener sus sentimientos bajo control. Este período requiere una adaptación especial. Al tomar conciencia de su situación, el niño cae en una especie de desequilibrio que hace que sea temporalmente hipersensible a las cosas y acontecimientos que le rodean. Esta sensibilidad puede expresarse por medio de ansiedad general, miedo o ira.

Deberás estar a su lado y comprender los miedos, a veces inexplicables, de tu hijo.

El miedo infantil a los 10 años

Miedo infantil

Miedo infantil

Entre los 2 y 4 años, el niño comienza a temer a los animales (3 años) y la oscuridad (4 años). Entre los 4 y 6 años de edad, tiene miedo a la oscuridad, los fantasmas, los monstruos y los viajeros del espacio.

Algunos padres piensan que la televisión o el cine son los responsables de estos miedos. En realidad, el miedo existe en todos los niños, en todo momento y en todas las civilizaciones. Las historias de brujas, dragones, cuentos de hadas… La misma Biblia está llena de historias que pueden asustar a los niños. El miedo a la muerte o lesiones también aparecerá en estos momentos.

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Mi hijo tiene miedo, ¿qué hacer?
El miedo es una emoción normal, pero puedes ayudar a tu hijo a superar sus miedos.

Para ayudar con eficacia a tu hijo tienes que actuar con mucho tacto. No debes crear en él un sentimiento de inseguridad al sentirse sobreprotegido o no tomado en serio.

Debes ayudarle con sus miedos mediando con tus palabras o contacto. Poner palabras en las cosas que le asustan, le permitirá comprender mejor el mundo que le rodea y superar sus miedos.

También, sus esfuerzos pueden fracasar o sentirse frustrado por los que le rodean. A veces, un niño se enfrenta a situaciones más allá de sus capacidades de defensa.

Cuando el temor del niño es insuperable

Su pánico se reproduce constantemente en presencia de un objeto o situación muy específica, es lo que se conoce como “fobia”. En estos casos es fundamental la intervención de un psiquiatra infantil, psicoterapeuta o psicoanalista.

No te burles de él

Muchos de los temores de tu hijo pueden parecerte totalmente absurdos, pero debes tomarlos en serio y no reírte de tu hijo.

No le regañes

El miedo (oscuridad, animales, doctor, agua…) es una parte normal del desarrollo de tu hijo. No te preocupes demasiado. Si te ve preocupado pensará que su miedo es justificado.

No trates de convencerle

De que está mal tener miedo al perro del vecino, al agua del baño… Él tiene sus razones. Trata de que se acostumbre a observar estas cosas y personas desde lejos. Deja que se vaya acercando a su propio ritmo.

Tranquilízale

Y no le obligues a ir hacia el objeto, animal o persona que tiene miedo. Si tiene que fijarse un objetivo, será tratar de vencer el miedo a su ritmo.

Ayúdele a hablar sobre sus temores

Que él entienda por qué siente estos sentimientos negativos. Puedes utilizar el dibujo, la pintura, la arcilla o contarle una historia sobre el temor o miedo.

En su libro “Escuche a sus hijos” (Little Biblioteca Payot), el profesor norteamericano T. Berry Brazelton, que dirige el servicio de desarrollo del niño en el Hospital Infantil del Centro Médico de Boston, da buenos consejos sobre cómo responder a los temores de tu hijo.

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